Si te digo reset, ¿qué te viene a la cabeza? Probablemente, reiniciar el ordenador cuando se queda bloqueado. Y si te digo digestión, quizá pienses en hinchazón, pesadez o en ese tránsito que nunca parece encontrar su ritmo. Pero si unimos ambos conceptos, ¿sabrías por dónde empezar un reset digestivo? En este artículo te lo explicamos sin fórmulas extremas, ayunos imposibles ni promesas milagrosas. Reset digestivo qué es y por dónde empezar
¿Qué es realmente un reset digestivo?
Un reset digestivo es un periodo breve en el que simplificamos la alimentación y ordenamos algunos hábitos para reducir la sobrecarga digestiva.
No pretende “borrar” lo que has comido ni limpiar mágicamente el organismo. El hígado, los riñones y el intestino ya trabajan a diario en esos procesos.
Su objetivo es más realista: recuperar la regularidad de las comidas, mejorar la hidratación, reducir temporalmente aquello que suele generar más pesadez y observar cómo responde el cuerpo.
Y aquí va un dato poco conocido: entre comidas, el estómago y el intestino delgado activan un patrón de movimiento llamado complejo motor migratorio. Funciona como una especie de “barrido” interno y se interrumpe cada vez que comemos.
Esto no significa que debamos pasar muchas horas sin comer, pero sí que picar continuamente puede impedir que el sistema digestivo complete sus ciclos naturales.
¿Cuándo puede venir bien?
Después de varios días de comidas copiosas, viajes, horarios desordenados o exceso de ultraprocesados. También cuando notas más pesadez y necesitas recuperar rutinas.
¿Cómo hacer un reset digestivo?
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Simplifica la alimentación
Durante unos días, prioriza platos sencillos: verduras cocinadas, cremas, caldos, arroz, patata, fruta madura y proteínas fáciles de digerir.
Reduce temporalmente el alcohol, los fritos, la bollería y las comidas abundantes. Come despacio, mastica bien y deja un margen entre comidas.
Recuerda esta frase, a la digestión le encanta el orden.
- Apóyate en la hidratación y una buena remineralización.
Te recomendamos dos suplementos que son excelentes básicos.
PHour Salts combina sales minerales de sodio, potasio, calcio y magnesio que se añaden al agua.
La clorofila líquida puede incorporarse como un apoyo depurativo suave y fácil de mantener a diario.
Ambas contribuyen a mantener el equilibrio ácido-base de tu organismo para compensar, un exceso de acidez consecuencia de una alimentación rápida o desequilibrada, y un ritmo de vida estresante.
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Prepara tu bebida para el reset
En una botella de entre 500 ml y un litro de agua, mezcla 15 gotas de clorofila líquida y medio cacito de pHour Salts. Si te sienta bien, puedes aumentar progresivamente hasta un cacito.
Esta combinación aporta minerales, favorece una hidratación constante y acompaña los procesos naturales de depuración.
Y algo importante: no tienes que reservarla para el reset. Puedes tomarla a diario como una bebida de apoyo frente al ritmo acelerado, el estrés, los excesos puntuales y una alimentación menos cuidada. Importante ¡ Siempre entre comidas.
¿Es apto para todo el mundo?
Es un reset suave, pero siempre hay excepciones. Si tienes alguna patología, tomas medicación, consulta antes con un profesional de la salud.
¿Os quedan dudas? Tranquilos. En las próximas publicaciones hablaremos de otras cuestiones que benefician la digestión.















